Lc. 21,28:
«Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobren ánimo y levanten la cabeza, porque se acerca la liberación»
COMUNICADO DE LAS COMUNIDADES PASIONISTAS DE VENEZUELA
(Barquisimeto, Maracay y Caracas)
Queridos hermanos de la Provincia SCOR:
Desde el corazón de esta «Tierra de Gracia», que hoy atraviesa horas de profunda angustia y prueba, las comunidades de Barquisimeto, Maracay y Caracas le hacemos llegar un saludo fraterno y un reporte sobre nuestra situación actual tras el inicio de la intervención militar y los bombardeos por parte de fuerzas estadounidenses en territorio nacional.
Queremos llevar tranquilidad a la Provincia informando que todos los hermanos de las tres comunidades se encuentran bien físicamente y espiritualmente, sin negar que un poco asustados, pero estamos bien.
Sin embargo, la intensidad de los eventos ha sido dispar según la ubicación geográfica:
- Caracas (Santa Eduvigis) y Maracay (La Inmaculada): Por nuestra cercanía estratégica a bases militares, hemos vivido la tensión de forma directa y estremecedora. El impacto de las operaciones se ha sentido con especial fuerza en nuestros entornos inmediatos.
- Barquisimeto: Se mantiene en alerta, compartiendo la preocupación general del país.
Desde las 2:22 a.m. de este sábado, momento en que iniciaron los eventos, hemos mantenido una red de comunicación constante entre nosotros para monitorear nuestra seguridad y brindarnos apoyo mutuo.
El país ha entrado en una «calma silenciosa y tensa» tras los ataques. Vivimos horas decisivas marcadas por un vacío de representatividad en el poder de gobierno, lo que nos sitúa en un escenario de incertidumbre total donde cualquier desenlace es posible.
Lamentablemente, los bombardeos en distintos puntos del país han dejado bajas humanas que aún no han sido notificadas oficialmente, lo que aumenta el dolor y la consternación de nuestro pueblo.
A pesar del riesgo, para mañana domingo tenemos la intención de mantener las celebraciones litúrgicas en nuestras parroquias. Estamos convencidos de que nuestro pueblo, hoy más que nunca, necesita espacios de oración, consuelo y encuentro con la Eucaristía. No obstante, esta decisión queda sujeta a la evolución de los acontecimientos y a la seguridad de los fieles y religiosos donde nos encontramos.
Les pedimos que no cesen en su súplica por Venezuela. Que la Pasión de Jesucristo, que hoy se actualiza en el sufrimiento de este pueblo, sea nuestra fuerza. Que el Señor nos conceda la paz y la sabiduría para ser faros de esperanza en medio de esta oscuridad.
Unidos al pie de la Cruz, con la esperanza de la Resurrección.
Fraternalmente,
Las Comunidades Pasionistas de Venezuela
Barquisimeto | Maracay | Caracas