Breve síntesis de la historia de la Biblioteca Histórica Antigua de la Casa General de los Ss. Juan y Pablo, Roma.

P. Mario Collu Bibliotecario de la Casa General

     La Biblioteca de la Casa General de los Pasionistas comenzó con una primera colección de libros traída por San Pablo de la Cruz desde el Hospicio del SS. Crucifijo de Roma, que fue su última residencia antes de mudarse a la casa de los Santos Juan y Pablo (09/12/1773) «varios libros y mobiliario que pertenecían a las casas de los jesuitas fueron destinados, por voluntad del Papa, a la casa de los Santos Juan y Pablo» (A. Lippi, San Paolo della Croce, Paulinas, Cinisello Balsamo 1993, 244).
     En 1809 Pio VII fue llevado prisionero a Francia por Napoleón, el cual suprimió todas las órdenes religiosas y confiscó todos sus bienes. El Beato Lorenzo Salvi (1782-1856) logró salvar la Biblioteca llevando los libros a su casa paterna.
     Una segunda supresión, con la consecuente confiscación de los bienes eclesiásticos sucedió en 1866-1867 realizada por el Reino de Cerdeña, el cual, en 1873 redactó la legislación para Roma y las Provincias que formaban el Estado Pontificio. Incluso en esta ocasión la Biblioteca fue salvaguardada, mientras la basílica fue confiscada por el estado.
     En general, se constata en la comunidad de los Ss. Juan y Pablo un notable interés en la manutención y actualización de las bibliotecas incluyendo una adecuada organización en la casa general de la Congregación Pasionista, situada en el centro de Roma.
     En el trienio 1830-1833 la Biblioteca se enriqueció con 117 publicaciones y así llegó a un total de 270 volúmenes de varios argumentos eclesiásticos y profanos (Platea de los Ss. J. y P., II, 6). En el trienio siguiente 1833-1836, siendo rector el Beato Lorenzo María Salvi llegaron a la Biblioteca 70 publicaciones con un total de 185 tomos (Platea de Ss. J. y P. II, 8-10).

 

 

     En la Platea de los Ss. Juan y Pablo, II, 29,31 resulta que en el trienio 1839-1842 la Biblioteca se enriqueció con 243 libros, dando un total de 700 volúmenes. En el trienio siguiente (1842-1845) se compró una gran cantidad de libros, incluyendo obras famosas. La adquisición de todas estas obras está bien especificada en las anotaciones del índice existente en la Biblioteca (Platea Ss. J, y P., II, 36).
     La donación del canónigo D. Evangelisti (abril 1846; cfr. Platea Ss. J. y P., II, 34-35) fue tan grande que se tuvieron problemas de espacio. La situación se resolvió levantando los libreros hasta el techo con dos escalinatas de acceso y un pequeño corredor en cada piso. El trabajo se llevó a cabo gracias al Hermano Simón Arduini (1801-1875), quien fue ayudado por otros hermanos coadjutores en 1847.
     El 04 de enero de 1846 se adquirieron dos grandes mapas, uno de Italia y el otro del Estado Pontificio.
     Una fuente no identificada escribe, además, a propósito de la nueva (?) Biblioteca: «el 22 de febrero de 1932 la consulta examinó el proyecto para realizar un nuevo refectorio y la Biblioteca. Se aprobó y se pidió el presupuesto. El 09 de marzo de 1932 se examinó dicho presupuesto. El 19 de agosto de 1934 se decidió realizar el armazón metálico de la nueva Biblioteca».
     En 1990, el P. Adriano Spina, que desde entonces era el bibliotecario, escribió: «La Biblioteca de la Casa General cuenta con 44,000 volúmenes distribuidos en tres salas, de las cuales, la mas grande cuenta con 120 publicaciones periódicas y 34,000 volúmenes […] En una investigación personal del bibliotecario, P. Adriano Spina, limitada solo a dos de los tres pisos de la sala central, se encontraron 233 libros impresos en el siglo XVI, 238 en el XVII y 960 en el XVIII» (Adriano Spina BIP, 1/1990).
     Parece ser que el libro más antiguo que posee la Biblioteca es una colección de obras de San León Magno, Papa, impreso en Roma en 1470.
Para más información se puede contactar al Bibliotecario, P. Mario Collu:
biblioteca.gioepaolo@passiochristi.org