El beato Bernardo María de Jesús (César Silvestrelli), nació en Roma el 7 de noviembre de 1831, de la noble familia Silvestrelli-Gozzani. Bautizado el mismo día y confirmado el 7 de junio de, 1840, fue ordenado sacerdote en el monte Argentaro el 22 de diciembre de. 1855, emitiendo la profesión religiosa el 28 de abril de 1857, en el noviciado de Morrovalle, donde tuvo como compañero al futuro san Gabriel de la Dolorosa. Muy pronto fue designado para desempeñar importantes oficios en la Congregación: director de estudiantes, maestro de novicios, rector, consultor provincial y Superior General los años 1878-88y 1893-1907. Intrépido campeón del espíritu de la Congregación en circunstancias particularmente difíciles, imprimió un gran impulso a nuestro instituto en el mundo. Bajo su iluminada y vigilante guía fueron fundadas seis nuevas provincias y reorganizadas las que fueron aprobadas por la supresión gubernativa en Italia y Francia. Habiendo renunciado al generalato, recibió por voluntad del Papa el título vitalicio de Superior General honorario. Habiéndose retirado a Moricone en la Sabina, murió allí de una caída el 9 de diciembre de 1911, con 80 años de edad. Fue beatificado por Juan Pablo II el 16 de octubre de 1988.


Oración


Señor, Dios nuestro, que infundiste en el beato Bernardo María, presbítero, un amor ardiente a Jesús crucificado a través de la renuncia de los bienes temporales, concédenos, por su intercesión y ejemplo, que recordemos continuamente la pasión de Cristo para que vivamos y muramos por él, que nos redimió.