¿Qué cosa es el Archivo General?

     El Archivo General es “el conjunto de documentos recibidos y producidos por el Superior General, por su Curia, por los Organismos de gobierno y por personalidades individuales que tienen que ver con la actividad institucional y que, por sus funciones, están destinados a ser conservados porque son una expresión de su ser o de su desarrollo”.

Algunos pasajes importantes de la historia del archivo.

     El Archivo AGCP, así como otros archivos y especialmente los históricos, son privados y pertenecen jurídicamente a un Ente específico, que en nuestro caso es la Congregación y que tiene su primer custodio en la persona del Superior General que es su máxima autoridad. En efecto, desde los primeros tiempos, los Superiores mayores se preocuparon diligentemente de instruir a algunos religiosos en orden a la catalogación y al cuidado de los documentos que tenían que conservarse en las casas de la Congregación.
     El Archivo AGCP, así como otros archivos y especialmente los históricos, son privados y pertenecen jurídicamente a un Ente específico, que en nuestro caso es la Congregación y que tiene su primer custodio en la persona del Superior General que es su máxima autoridad. En efecto, desde los primeros tiempos, los Superiores mayores se preocuparon diligentemente de instruir a algunos religiosos en orden a la catalogación y al cuidado de los documentos que tenían que conservarse en las casas de la Congregación.
     El archivo general tenía que servir, en primer lugar, al que lo formaba: al Padre General, que siempre tiene asuntos que conservar y que tienen que ver con su cargo; a la Curia y a toda la Congregación. El acceso al mismo era limitado, por lo tanto, a los miembros de la curia y a los que cubrían el encargo de archivistas. En 1870, el P. Doménico Giacchini decretó el cuidado del Archivo al Secretario general y le estableció atribuciones bien precisas. Sin quitar el mérito por la diligencia con la que se ha conservado la documentación, los criterios de conservación no siempre han sido uniformes.
     El archivo general tenía que servir, en primer lugar, al que lo formaba: al Padre General, que siempre tiene asuntos que conservar y que tienen que ver con su cargo; a la Curia y a toda la Congregación. El acceso al mismo era limitado, por lo tanto, a los miembros de la curia y a los que cubrían el encargo de archivistas. En 1870, el P. Doménico Giacchini decretó el cuidado del Archivo al Secretario general y le estableció atribuciones bien precisas. Sin quitar el mérito por la diligencia con la que se ha conservado la documentación, los criterios de conservación no siempre han sido uniformes.

 

 

La historia del Archivo histórico.

     Para comprender el ordenamiento del Archivo histórico debemos recurrir a su misma historia. Podemos considerar tres periodos distintos:
     (1) Un primer periodo es de abundante documentación y va de su fundación hasta la muerte del General Antonio Testa en 1862. Durante el generalato del P. Antonio Colombo (1827-1833) encontramos el primer Titulario y la reordenación del archivo realizada por el P. Gioacchino Pedrelli, Secretario General de ese periodo.
     (2) Un segundo periodo va de 1862 hasta la primera década del siglo pasado. Tal periodo se caracterizó por una recolección de documentos escasa y llena de lagunas. De todo este periodo casi no se conserva nada.
     (3) El tercer periodo inicia inmediatamente después de la Primera Guerra con una grande atención a la conservación del material y la apertura del Archivo a los estudiosos.

La situación actual.

     El archivo histórico se compone de 25 contenedores, cada uno con cuatro cajones y, en su interior, carpetas. Con ellos tenemos en total unos 64 metros lineares. Allí se conserva una notable cantidad de documentos de valor inestimable para la historia de la Congregación que va desde la primera mitad del siglo XVIII hasta el tercer cuarto del siglo XX. Pero no existe un inventario, en el sentido técnico de la palabra, del material que allí se conserva.
     En el AGCP tenemos solamente tres antiguos catálogos-inventarios. El primer Índice o catálogo fue realizado por Pedrelli (1830) y está organizado por materias. Un segundo Índice, con dos copias (1899), realizado ciertamente para reordenar los espacios, está dividido en cuatro secciones: reservada, común, cronológica y varios; además tenemos otro catálogo de 1899 que está organizado por materias de cada una de las Provincias (Presentación, Dolorosa, Piedad, Inglesa, de Norte América, Franco-Belga, España (México), Piamonte y América del Sur.
     En el último Índice (1920), resulta que los documentos conservados en el Archivo fueron subdivididos en 54 volúmenes y con criterios diferentes al pasado. El material archivado, seguramente fue depositado en otro local sin alguna preocupación de mantener el orden que tenía antes. El Titulario actual fue redactado en el año de 1967 y retocado en 1978.