Nació en 1878, cerca de Lucca, en Toscana. Desde niña se consagró a la meditación de la Pasión de Jesucristo, viviendo una vida de pureza, en ansia continua del paraíso. Al quedar huérfana de padre y madre, una familia de auténticas virtudes cristianas la recibió caritativamente en su casa. Consagrada al Señor por el voto de virginidad, se entregó con ardora la consecución de la perfección. Se distinguió por una ardiente devoción a la Eucaristía v a Jesús Crucificado. El Señor la enriqueció con singulares carismas sobrenaturales, ofreciéndose como víctima por la conversión de los pecadores. Suspiró intensamente por ingresar entre, las religiosas pasionistas. No pudiendo conseguir la realización de. su ideal, dio un maravilloso ejemplo de santidad en medio del mundo. Murió el sábado santo, 11 de abril de 1903, en Lucca.