+Hna. Elvira María de las cinco llagas

difunta

Hermana Elvira María de las cinco llagas.
(María Elvira Díaz Leal Arellano)

Nuestra hermana nació el 25 de diciembre de 1930, en San Bartolo, Villa Guerrero, estado de México en el seno la familia formada por el Señor Antonio Díaz Leal y la Señora Buenaventura Arellano.

El 25 de enero de 1931, recibió el agua bautismal, con el nombre de María Elvira. Junto con sus 11 hermanos recibió una formación cristiana profunda y devota. Fabián, Esperanza, Consuelo, Engracia, Romana, Victoria, Humberto, Federico, Gerardo  y Mario, compartieron los juegos infantiles, la pobreza y la fe ilimitada en Dios providente. Actualmente sobreviven 7 hermanos.

Dios le dio el regalo de la vocación pasionista y valor para dejar a su familia, respondiendo  con generosidad. El 28 de diciembre de 1957, hizo su primera profesión, confirmando su deseo de pertenecer a Jesús en nuestra congregación el día 24 de noviembre de 1962, con su profesión perpetua.

Durante toda su vida se dedicó a un servicio sencillo que realizó siempre con alegría. Esta misma alegría, testimonio del amor a su vocación, la supo compartir con las hermanas con las que convivió en las comunidades de Cholula  durante 7 años y después en Roma por espacio de 45 años.

Su larga estancia en Roma le brindó experiencias entrañables, en las que se entretejen el trabajo, el sacrificio, el gozo fraterno, la oración, el carisma compartido con padres y hermanos, quienes la estimaron mucho.  Presente en esta comunidad casi desde su fundación en 1964, fue testigo y participe del paso de muchas generaciones de hermanos, de consejos generales, de sínodos, de ejercitantes, de formandos…. de la vida que fluye en la casa general de los Padres Pasionistas. Dejó en ella no solo los mejores años de su juventud, sino también un afecto sincero y franco, como le era característico.

El paso de los años, que le fue restando fuerza, no borró su entusiasmo, su alegría… su amor profundo por Dios y por la congregación. Se preocupaba por cada detalle o compromiso comunitario, sumándose con su trabajo dedicado y generoso, aun en la enfermedad.

Con espíritu de fe, asumió su envío a México en el año 2009, a esta comunidad de Cholula, donde supo sembrarse aportando su persona, su experiencia, su servicio.

Vivió con paciencia la enfermedad que la aquejó en los últimos 12 días, hasta la tarde de ayer, que el Señor ha querido hacerla entrar en su descanso.

Mostró durante su vida un cariño especial por nuestra Madre Santísima. En su servicio lleno de caridad, expresaba su convicción clara de servir a  Dios en los demás, no haciéndole falta grandes estudios para entregar con sus gestos el amor que Dios inspiraba en su corazón.

La vemos partir, hoy 12 de diciembre, día en que María de Guadalupe nos mostró el rostro de Dios hecho ternura y misericordia para los sencillos. Llevada de su mano protectora, seguramente ya goza del abrazo pleno y eterno de aquel a quien amó en esta vida.

Querida Elvira, has llegado a la meta… y aunque la separación nos duele, estamos también agradecidas y contentas por ti.
Gracias por lo que diste a la congregación con cada servicio, con cada gesto, con cada risa compartida.

No nos olvides delante de Dios, pide por todas como lo hacías siempre con ese cariño franco, para que caminemos con fidelidad en el servicio de los hermanos, para que busquemos con fidelidad la voluntad de Dios.

 

¡Que el Señor la reciba en su santa Gloria y sea su Recompensa eterna!

R.I.P.

sbaldon