CENTENARIO DE LA PRESENCIA PASIONISTA EN SICILIA

1916 – 2016 (MAPRAES - Sicilia, Italia)

Nuestra Congregación se alegra este año con la celebración de un significativo centenario: cien años de la presencia Pasionista en la isla de Sicilia.

Efectivamente, se han cumplido 100 años de aquel memorable 6 de enero de 1916, cuando los primeros religiosos pasionistas llegaron a tierras sicilianas y abrieron en Borgetto, provincia de Palermo, el primer Retiro, en un antiguo monasterio benedictino. Recordamos algunos datos particulares que brotan de aquel histórico punto de partida, entresacados de la platea de la comunidad de Borgetto.

 

 

Llegada de los primeros pasionistas al nuevo Retiro del Santísimo Crucifijo – 6 de enero de 1916

            Concluidos con la suave bendición del Señor los trámites para la transferencia de la propiedad de la pequeña abadía de San Benito a favor de la Congregación Pasionista, no quedaba sino enviar a los religiosos que debían vivir en ella. A finales del año 1915 llegaron, procedentes de Roma, los padres Generoso del Santísimo Sacramento y Carlos del Sagrado Corazón de Jesús; cuatro días después, esto es, el 4 de enero de 1916, llegaron, también de Roma, el padre Salvador de la Virgen María, primer Consultor General, y el hermano Gerardo de San Pablo de la Cruz. Dada la situación de precariedad a causa de la horrible guerra europea, en la que tomó parte también nuestra pobre Italia, no se estimó conveniente realizar una toma de posesión solemne. Sin embargo, era justo y conveniente realizar las cosas con un mínimo de solemnidad, a lo cual contribuyó el canto de una Misa solemne el día de la Epifanía. Al finalizar la misma, el P. Salvador, Consultor General, hizo una alocución a las autoridades y pueblo de Borgetto, en la que manifestó su contento por la cálida acogida de los habitantes de Borgetto. Después recordó la misión que esta humilde Congregación fundada por san Pablo de la Cruz tiene ante la Iglesia y ante los pueblos, presentando casi un resumen de la vida y obras del santo Fundador, concluyendo: “Hoy se ha realizado una buena obra en Borgetto: Hoy, en Borgetto, se ha ofrecido a Dios, como los santos Reyes Magos al celeste Infante de Belén, el oro, el incienso y la mirra. El oro de la caridad, acogiendo con cristiana hospitalidad a los recién llegados; el incienso de la oración, porque la oración de los justos ha llegado hasta el Paraíso y han conseguido el que viniesen aquí los Misioneros, enviados por Dios, que con su predicación llamarán a los desviados para volver por las rectas sendas y estimularán a los justos a la sublime perfección cristiana; la mirra, porque vuestra fe y vuestro amor apasionado a Jesús os ha llevado a preferir a quienes meditan y predican la dolorosísima Pasión del Dios Redentor”.

¡Oh! Estoy seguro que la buena gente no solo gozará sino envidiará, además, la suerte de Borgetto, de esta colmena en la que vivirán almas humildes que vibran de amor a Jesús Crucificado, cuando saldrán por pueblos pequeños y grandes de esta encantadora isla a reconducir las almas a Dios mediante la predicación del santo Evangelio, de manera especial recordando eficazmente a los pueblos la infinita caridad de nuestra Amabilísimo Redentor Crucificado. Más aún, cuando vosotros pasando por delante de este templo para ir a regar con el sudor de vuestra frente vuestros campos, recordéis que aquí se ora por vosotros, para que el Señor conceda un abundante fruto a vuestras fatigas; así os sentiréis movidos a actuar con caridad cuando, pobres como somos, si fiera necesario, extendamos nuestras manos para pediros lo necesario para poder vivir”.

            Todo el pueblo prestó devota atención.

 

Las actividades para celebrar el primer Centenario de la presencia Pasionista en Sicilia se iniciaron el pasado 6 de enero, aquí, en Borgetto. A las cinco de la tarde los religiosos de la comunidad junto con otros hermanos llegados de las demás comunidades pasionistas de Sicilia, se reunieron en la iglesia madre de Borgetto, la parroquia de santa María Magdalena, y desde allí fueron en procesión solemne, como lo hicieron los primeros pasionistas, hasta nuestra comunidad. Nos acompañaron también, en esta celebración, los padres Luigi Vaninetti, Superior Provincial, y el padre Mario Madonna, Superior Regional.

El camino que separa la parroquia de nuestro Retiro del Santísimo Crucifijo lo recorrimos acompañados por la banda de música; al entrar en el templo los religiosos fueron acogidos con un caluroso aplauso por pare de los fieles que llenaban completamente el recinto. Inmediatamente, a las seis, se celebró el solemne Pontifical de Apertura del Año del Centenario, que fue presidido por su excelencia Mons. Michele Pennisi, Arzobispo de Monreale. Al final de la celebración se dio lectura al Decreto de la Penitenciaría Apostólica mediante el cual se concedía la Bendición Papal a todos los presentes en el solemne Pontifical. Además se concedía a todos los fieles, durante este Año del Centenario (6 de enero de 2016 al 6 de enero de 2017) la facultad de obtener la indulgencia plenaria en todos los Retiros Pasionistas de Sicilia.

El Arzobispo, en su homilía, agradeció a los Pasionistas el trabajo de evangelización realizado durante estos cien años, especialmente por lo que se refiere a la Arquidiócesis de Monreale, y nos exhortó a todos para que continuemos llevando adelante, con pasión, nuestra misión específica en la Iglesia.

El Superior Provincial, al finalizar la celebración, se refirió a la nueva Provincia de María presentada al Templo, unión de las anteriores Provincias, de la cual Sicilia forma parte; también explicó cómo esta nueva realidad es una oportunidad para seguir viviendo nuestro carisma específico pasionista en un espíritu de unión y colaboración, en la caridad, que cada vez está más vivo entre los numerosos religiosos que forman esta nueva Provincia.

Después de la Bendición Papal todos los religiosos junto con el Arzobispo se dirigieron al altar de San Pablo de la Cruz donde, ante la imagen de nuestro Fundador, se entonó la antífona “Salve Sancte Pater”.

Nuestro buen Dios acompañe a todos los religiosos Pasionistas en Sicilia a lo largo de este Año del Centenario, a fin de que sea una presencia cada vez más fructuosa en el servicio al Pueblo de Dios, anunciando el amor misericordioso de Jesús.

 

 

  1. Rosario Fontana, cp.

 

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